domingo, 11 de octubre de 2009

El adiós

Desconfiando del destino e ignorando a Dios, sintiendo dolor hasta en los huesos y pensando en el momento de mi perecer y la ausencia de ti, lloro, a ríos sintiendo la penumbra en el aire que respiro caliente recorre mi ser y ahogándome en tus recuerdos viendo el vacio de tu querer arrancándome en mi tus pensamientos pensando en tu existencia en todo momento y saber que no podre apreciarte observando a la luz de la luna saber que tus grandes ojos gimiendo a gritos que te deje, no volverán a estar junto a mí, saber que tus labios rojos carnosos me hipnotizan cada vez que los rozo; sentir que en las noches agudas el perfume de tu cuerpo llenándome de locura, tus gestos apreciándome y diciéndome "estoy aquí" por lo que ahora solo estoy pensando en ti, quítame esta agonía! quítamela por favor! que no aguanto ni un solo día llevar adentro este dolor.

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